Atención, grabando…

Dos días de grabaciones en terreno. Móvil en mano, los reporteros y reporteras de Habla se han dividido en dos equipos, que han recorrido los distintos puntos de interés relacionados con el proyecto y con la temática de la trata en el distrito de Satkhira. Se han distribuido las tareas: Mientras unas personas hacían entrevistas, otras tomaban imágenes de recurso y otras registraban el propio trabajo de grabación. Han entrevistado a la doctora, a las enfermeras y al personal de atención del Information Health Booth del barrio de Parulia, en el subdistrito de Debhata. Nos han contado sobre el perfil de las víctimas de trata y violencia sexual que atienden, su estado psicológico y los servicios que les prestan.

Preparando el trabajo de grabación por grupos

En Bishnupur, un barrio alejado y profundamente rural, hemos asistido a una representación musical, cuyo tema de fondo era la trata. A través del jari, o música folclórica tradicional, una banda local ha abordado de manera lúdica y pedagógica la cuestión, tanto en las letras de sus canciones, como al final del concierto. También se ha repartido material de difusión y sensibilización. Cierto es que, cuando hablas con la gente, sobre todo con las chicas, percibes que la cuestión les es familiar, que muchas son conscientes del problema y cuentan con cierta información al respecto. Situación que, al parecer, no se daba hasta que nuestra contraparte local no ha empezado a trabajar en esta zona.

Representación sensibilización sobre trata

También hemos tenido ocasión de hablar con víctimas de la trata. En este caso, las conversaciones han tenido lugar de manera más íntima, ya que sus testimonios son delicados y tienen una carga personal muy fuerte.

El segundo día de grabación ha empezado a las siete de la mañana, documentando el contexto en el que tiene lugar la trata de personas. Nos hemos desplazado a un lugar llamado Bohera, donde hemos visto la cría de gambas, una actividad económica predominante en el distrito. Hay más de 3600 granjas de este tipo en Satkhira. Las personas que trabajan en esta explotación pasan seis horas al día sumergidas en el agua hasta la cintura. Se contrata a mujeres porque el propietario de la granja puede pagarles menos que a los hombres y obtener así más beneficio. La mayoría de ellas tienen más de dos hijos y muchas necesidades. Algunas pueden iniciarse en este trabajo a la edad de nueve años. Este contexto de precariedad y vulnerabilidad es susceptible a la acción de los grupos traficantes.

Mujeres trabajando en la cría de gambas en Bangladesh

Pero tampoco los hombres se libran de rendir tributo. A menudo, las redes que ellos utilizan para pescar son alquiladas, por lo que el propietario del aparejo cobra una buena parte de los beneficios de los pequeños pescadores.

A pocos kilómetros de esta granja, se encuentra otro paso de agua que hace de delgada frontera con India. Además de punto ilegal de tráfico de personas para luego explotarlas sexual o laboralmente, las mujeres necesitadas son a menudo utilizadas como agentes de contrabando. Es porque los controles no cuentan con policías mujeres y no pueden cachearlas. Pasan esta y otras fronteras cargadas con ropa, medicamentos, alimentos… con los que luego se especula. Ellas asumen todo el riesgo y cobran poco por el empeño.

Otro elemento importante del proyecto es la formación del personal sanitario de los centros médicos. Hemos visitado el complejo de salud del subdistrito de Kaligong. Un hospital que cuenta con cien personas para atender a una población de cerca de 200.000. Las condiciones en que trabajan son claramente insuficientes pero, por lo menos, la vocación del sistema es de servicio universal y gratuito. Una situación peor se vive en la clínica comunitaria del subdistrito. Un centro de salud que se dedica fundamentalmente a la prevención, ya que no cuentan con equipamiento médico, ni medicamentos, ni nada. Colaboran en los Comités de Vigilancia Comunitaria, reportando y dirigiendo casos al punto de información para víctimas de la trata y la explotación sexual.

Centro de salud de Kaligong

Ya por la tarde-noche, en el hotel, empieza la posproducción: volcado de videos, traducciones del bangla, selección de material…. Seguimos.

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