El Proyecto Habla en Bangladesh
Bangladesh será el segundo país en el que pondremos en marcha el Proyecto. Aquí, la Fundación Anesvad, en colaboración con las organizaciones locales CWCS (Center for Women and Children Studies) y la Fundación Biswas, atenderá los riesgos y profundas consecuencias que la Trata de Personas tiene sobre la salud de las poblaciones más vulnerables, focalizando los esfuerzos en los grupos de mujeres y niñas.
La problemática
El Protocolo de Palermo, la norma internacional más importante firmada hasta la fecha para combatir esta lacra, define como Trata de Personas la captación, el transporte, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción. Esa explotación incluye, como mínimo, la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.
Aunque la conciencia social y las políticas públicas de los países afectados despiertan poco a poco de un letargo demasiado largo, más de 12 millones de personas adultas, niñas y niños son sometidos/as a trabajos forzados o condenados/as a prostituirse. Más del 50% de esas víctimas son mujeres y niñas. De entre todos los tipos y formas de explotación, la Trata de Seres Humanos está considerada como una de las más graves violaciones de los Derechos Humanos y sin embargo, todavía hoy en el siglo XXI, está presente en muchos países, la mayoría del sudeste asiático, pero también, en países desarrollados. La trata aumenta vertiginosamente, a razón del 50% anual, ya que hasta 70.000 víctimas más son explotadas cada año, el 84% son sometidas a explotación sexual
El hecho de que sea un negocio lucrativo -el tercero más lucrativo del mundo tras la venta de armas y el tráfico de drogas-, y la implicación en muchas ocasiones de personal público de los países en los que tiene mayor arraigo, dificulta su lucha. Además, es un delito escondido, que ve difícilmente la luz, lo que complica, más si cabe, la identificación de las víctimas. En ellas recaen importantes consecuencias físicas y psicológicas, y les acompaña durante toda su vida un estigma difícil de superar.
El trabajo forzoso y la Trata de Seres Humanos constituyen un freno para el desarrollo social y económico de las sociedades menos desarrolladas y una violación de los Derechos Humanos fundamentales.
En Bangladesh, el distrito de Satkhira es una de las áreas de mayor tránsito, así como lugar de origen de víctimas de trata de mujeres y niñas. Hace frontera con India y cuenta con 30 puntos de cruce ilegales conocidos con el nombre de ghats.
Esta región cuenta con un bajo índice de alfabetización (39,7% en hombres – 21% en mujeres), falta de servicios de sanidad y falta de oportunidades de empleo, en particular entre las mujeres. Carece de cualquier sistema de protección y atención sanitaria dirigida a víctimas de la trata.
Contribuimos a crear un sistema de refencia en salud para las víctimas
El proyecto persigue facilitar el acceso a información de calidad y servicios dirigidos a víctimas de la trata y aquellas en situación de vulnerabilidad, al tiempo que fortalece la capacidad de las organizaciones contrapartes y agentes promotores de salud. También busca promover esfuerzos y mejorar la coordinación entre los Comités Comunitarios de Vigilancia (CWC), promotores de servicios de salud y actores vinculados a la aplicación de la ley.
Personas beneficiarias:
100 mujeres y adolescentes víctimas de la trata de personas, así como aquéllas en situación de vulnerabilidad. Además, las organizaciones que trabajan este ámbito y los agentes promotores de salud.







